BIOGRAFÍA - Infancia
José Hernández
Infancia: el cuidado de “mamá Toto”

Rafael Hernández, hijo de José Hernández Plata, un español que llegó a ser cabildante durante el virreinato,

Don Pedro Pacual Rafael Hernández Plata.
Padre de José Hernández.

casado con Isabel Pueyrredón, porteña igual que él, prima hermana de Juan Martín de Pueyrredón, traen al mundo a José Hernández.

Partida de matrimonio de Isabel Pueyrredón y Rafael Hernández. Padres de José Hernández.

De familias ilustres, el joven matrimonio no posee bienes de fortuna. Viven en una chacra que pertenece a Victoria, hermana de Isabel.

Victoria Pueyrredón de Pueyrredón, “Mamá Toto”. Tía del poeta.


Tampoco tiene el matrimonio la bendición de Hernández Plata, pues el padre no aprueba bajo ningún pretexto la unión, debido a que Isabel tiene 20 años y Rafael tan sólo 19. Es imperdonable que la mujer sea mayor que el hombre.

Cuando nace José Hernández, el segundo hijo del matrimonio, Rafael no quiere bautizarlo pronto, porque desea que su abuelo sea el padrino. Se dirige a Barracas con el niño; Isabel no los acompaña, tal vez por temor a la reacción de don Hernández Plata. Cuando llegan a la casa del abuelo, las sospechas de Rafael se confirman, y el corazón del padre se ablanda y se produce la reconciliación.

Don José Gregorio Hernández Plata. Cabildante español. Abuelo paterno de José Hernández.

Se dirigen a la Catedral del Norte (actual Basílica de la Merced), pero en el apuro, se olvidan a la madrina. Al pie de la pila bautismal buscan un reemplazo, y el párroco, señalando la imagen de Nuestra Señora de la Merced, indica que ella será la madrina.

Basílica Nuestra señora de la Merced. Una de las Iglesias más antiguas de la Ciudad de Buenos Aires. Vista de 1874.
Fe de Bautismo de José Hernández

El oficio de su padre, Rafael, lo obliga a ausentarse de la casa prestada donde el matrimonio cría a sus hijos; pero Isabel no permanece al cuidado de los niños, acompaña a su marido, de estancia en estancia. Los pequeños, sin el amparo de su madre, quedan al cuidado de su tía Victoria, a quien en cuanto aprenden a hablar, la llaman “mamá Totó”. Los primeros años de vida de José Hernández, estarán bajo el cuidado de esta amorosa tía que suple la ausencia de su madre.

La familia Hernández-Pueyrredón reúne en ella las dos tendencias políticas más enfrentadas de la historia del país. Los Hernández son federales y los Pueyrredón unitarios. Los conflictos políticos se hacen cada vez más duros, y la persecución a los unitarios es cada vez más efectiva. Hacia 1840, llega el aviso a la chacra Pueyrredón de que la “mazorca” irá a buscarlos. Mamá Totó y su marido deben huir, exiliándose en Brasil. Esto ocasiona un nuevo abandono para el niño José Hernández, que cuenta con 6 años de edad.

Al cuidado de su abuelo, y recibiendo las visitas esporádicas de sus padres, el niño se desarrolla. Se destaca en el colegio de don Pedro Sánchez, donde le agregan algunos cursos más porque su capacidad es sorprendente.

En 1843 muere su madre, luego de ver a una de sus criadas caer de la carreta en la que viajaban. Este hecho perturbó mucho a Isabel, que se enfermó del corazón y murió unos días después.

José Hernández tiene entonces 9 años, y su salud no es muy buena. Su abuelo atribuye este decaimiento al encierro que provoca en el niño su afición a la lectura. Don Hernández Plata envía a su nieto en una diligencia al campo en el que trabaja su padre como estanciero. Supone que la vida rural ayudará al ánimo del pequeño.

En 1852, cae el poder rosista derrocado por Urquiza, y la vida de la familia Hernández-Pueyrredón cambia radicalmente. El fin de la persecución a los unitarios permite la vuelta de mamá Totó. El joven Hernández visitará a su tía por quien siente un gran amor, pero volverá al campo al lado de su padre. En 1854, su padre muere fulminado por un rayo mientras trabajaba en los campos de la pampa bonaerense. José Hernández ya es un hombre en quien ha germinado el espíritu guerrero y se enlista en las filas que combaten por Buenos Aires.